Si tu hijo/a no se come muy bien la fruta, o se la empieza a comer bien y al final se cansa y pasado un tiempo no quiere papilla de fruta, o bien si te eternizas dándole trocitos de fruta cuando ya mastican y al final se cansa y ha comido muy poquito, métele la fruta triturada en un biberón con la leche.
Puedes añadirle además cereales, cereales con cacao o una galletita si ya puedes introducirla en su dieta. Trituras todo junto con una pera y medio plátano o entero en función de lo que veas que va comiendo el niño o si le gusta o no el sabor, pero por lo general les gusta y se lo comen perfectamente en cuanto se hacen con el sabor.
La pera por ejemplo sabe poquito y pasa completamente desapercibida. Así consigues que coman fruta, y una cantidad razonable de ésta, sobre todo hasta que tengan más dientecitos y puedan comer ellos solos a un ritmo razonable.
Este consejo se lo dio un pediatra a una amiga, por lo que no tiene contraindicaciones, y a las dos nos ha funcionado perfectamente. ¡Pruébalo! No obstante, si tu bebé tiene alergias o quieres asegurarte, es mejor que lo consultes primero con tu médico.